Eric Oscar Salomone Strunz —conocido profesionalmente como Eric Salomone— es un referente en gestión pública con más de dos décadas de experiencia en áreas estratégicas vinculadas a la energía, los hidrocarburos y la administración estatal argentina.
Creció en Llavallol, en el sur del conurbano bonaerense, en el seno de una familia de clase trabajadora, el mayor de tres hermanos. Mientras estudiaba, sostuvo dos empleos simultáneos —comercio de día, seguridad en un bar de noche— porque esa era la realidad de quien construye sin red de contención. Esa experiencia temprana le enseñó algo que ningún libro puede dar: cómo es la vida concreta de quienes dependen de las decisiones que toman los organismos públicos.
Su decisión de ingresar al Estado no fue una búsqueda de privilegio ni de acomodo. Fue una convicción: la idea de que el Estado es el espacio donde las decisiones tienen peso real sobre la vida de otros. "El Estado es donde se toman las decisiones que afectan a la gente como mi padre. Quería estar ahí". Sin épica. Con certeza.
A lo largo de su carrera desarrolló un conocimiento profundo del Estado argentino desde adentro: sus lógicas, sus personas, sus limitaciones y su potencial. Ese saber construido en la práctica le permite hoy resolver problemas complejos con la eficacia que sólo da haber recorrido cada escalón del camino.
Desde hace más de seis años, se desempeña como responsable del área de Recursos Humanos en el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), donde ha liderado procesos clave de modernización administrativa y fortalecimiento de equipos técnicos. Su gestión está marcada por la misma convicción que lo trajo hasta aquí: que el Estado puede funcionar mejor, y que eso depende siempre de las personas.
Hoy, padre de una familia constituida, sus hijos son profesionales. No es el final de una historia de ascenso social. Es la continuación de una historia de trabajo: el mismo que vio hacer a su padre, el mismo que él mismo ejerció desde joven, el mismo que hoy exige de quienes trabajan con él.